Fuimos los niños de mi generación, unos niños contentos, alegres, divertidos...  y nuestra infancia estuvo marcada siempre por la ilusión.

Es verdad que nuestras infancias transcurrieron en diferentes lugares, desde La Mela a Jaén, Mallorca, Almería... por lo que tuvimos diferentes oportunidades para disfrutar de nuestros juegos. No teníamos, lógicamente, la "nintendo", ni un "MP3 o 4", ni el "PC personal"... en todo caso, una pizarra tamaño cuartilla, donde hacíamos nuestros dibujos. Pero sí teníamos un aro o un tirachinas o una cuerda para saltar ... y una imaginación extraordinaria, para inventar nuevas distracciones.

 
     

 


 

     
   

Yo, lo reconozco, fui un privilegiado, pues como verán, tuve juguetes mecánicos; un elefante que dándole cuerda, giraba unos adornos con su trompa y recorría un corto espacio, por los pasillos de la casa, o una moto con motorista, que dándole, igualmente cuerda, giraba a derecha y a izquierda, chocando aquí y allá y un cañón "impresionante", que lanzaba sus proyectiles, siempre y cuando, estiraras hacia atrás la parte que los lanzaba.

"Mis juguetes", que aún conservo, virtud que va desapareciendo, pues no todos los niños, conservan un juguete de un año para otro.

 

 
     

     
             
 

¡ Es verdad ¡, estos juguetes nos gustaban, pero eran para la casa. Para la calle, al aire libre, teníamos otros juegos, entre los que se incluía el aro, la pelota, el tirachinas, algunos una bicicleta, otros una cometa, la cuerda "comprada" para saltar, en cuyas empuñaduras habían acoplado unos cascabeles... De estos juegos, en la calle, son a los que nos vamos a referir en ésta página.

 
 

 
     
 

"Pelota al ruedo" (Jaén- Rafael)

 
     
 

PARA:  NIÑOS Y NIÑAS.      EDAD: 7 A 15 AÑOS (edad de "antes").      LUGAR: EN LA CALLE

 
 

MATERIAL NECESARIO: UNA PELOTA (tamaño de pelota de tenis)   /   UN LÁPIZ  Y UN PAPEL.

 
 

NÚMERO DE JUGADORES: UN MÁXIMO DE 10 JUGADORES

 
     
 

PARA JUGAR

 
     
  1.- Es necesario que se nombre a un "juez" o "anotador".  
  2.- Cada jugador se inscribirá con su nombre, apodo o con el nombre de su equipo favorito.  
  3.- Se dibujará en el suelo, una circunferencia de, al menos, 2 metros de diámetro, dibujando su centro, bien visible  
     
 

REGLAS DEL JUEGO

 
     
  1.- Los jugadores se colocaran alrededor de la circunferencia, sin pisarla.  
  2.- La pelota se coloca en el centro de esa circunferencia.  
 

3.- El juez, nombrará a uno de los jugadores y éste, cogerá la pelota, entrando en el círculo, lo más rápido posible, lanzándola  contra otro jugador. Los demás, deberán correr para no ser golpeados con la pelota, lógicamente.

 
  4.- Si acertó a darle con la pelota, el juez, anotará un punto en la casilla del jugador golpeado. Si el lanzador, falló el tiro, el punto será en contra de él.  
  5.- Cuando un jugador anote 3 puntos, dejará de participar.  
     
 

La pelota que utilizábamos, era, aquella que te regalaban, en la tienda, al comprar unos zapatos de la marca "Gorila". Era de color verde oscuro y la ideal para este juego. Los zapatos duraban una eternidad, duros y resistentes, para jugar en la calle y para vestir los domingos, una vez que los habías limpiados, de tierra y barro. Los "tenis", era el otro calzado que utilizábamos para las clases de gimnasia en el colegio, al cual, había que ir bien vestido y con los "gorilas" bien brillantes.

 
     
 

 
     
 

Juegos de mi infancia (La Mela-Isabel)

 
     
 

Cuando entras ahora en casa de una familia donde hay niños, puedes ver juguetes por toda la casa: peluches, camiones, balones, balancines y bicicletas y sobre todo juguetes que hablan, que cantan, que brillan y que hacen mil ruidos, pero sobre todo maquinarias y videoconsolas que mantienen horas y horas sentados y entretenidos a los niños ¡pues no faltaría mas!, para eso se fabrican y para eso se las compran sus padres.

Cuando nuestras hijas nos hacen preguntas sobre los juegos de nuestra niñez, pocas cosas físicas tenemos para mostrarles pero, sin embargo, podemos contarles tantos y tantos juegos que a veces nos cubre toda una velada, quedando para otras veladas, otros muchos.

Los niños, que hemos tenido la suerte de  pasar nuestra infancia en un pueblo pequeño o mejor, en una cortijada, sabemos lo que es desear un juguete y al no tenerlo, desarrollar una habilidad especial para fabricarlo con los materiales que había en tu entorno.

 
 

 

 
 

 

HACER UN CAMIÓN

Recuerdo ver a mi hermano (casi siempre me refiero a mi hermano Agustín porque, al ser yo dos años menor, iba siempre pegada a él como una lapa) y a sus amigos haciendo camiones de paletas que podían ir bien cargados y sus ruedas giraban con unos movimientos perfectos. Después de varias horas de trabajo, buscar las mejores paletas, algunas ramas de árbol, limar, pulir y hacer a cada pieza  la forma perfecta, me parecía que, como aquel camión no habría otro en el mundo. Después los niños, tirando de la cuerda que ponían en la parte delantera, echaban a correr, uno tirando, los demás corrían tras él y al cabo de un buen rato el camión se desarmaba, las ruedas salían por aquí, el cajón por allá, pero no había enfados ni desilusiones, mañana se haría otro.

 
         
         
 

 
     
 

El caliche (Sorbas)

 
     
 

PARA: MAYORES             LUGAR: EN LA CALLE

 
 

MATERIAL NECESARIO: UN CALICHE (tubo de caña)     /    MONEDAS   /   UNA MONEDA PARA LANZAR

 
 

NUMERO DE JUGADORES: ES ACONSEJABLE NO MAS DE 6

 
     
     
 

PARA JUGAR

 
     
  1.- Cada jugador, dispondrá de tantas monedas, como las que se quiera jugar.  
  2.- Se decidirá que valor tendrá la moneda que se quiera jugar en cada partida (10, 20, 50 céntimos, etc. )  
  3.- Así mismo, se decide a que distancia se colocará "el caliche" con las monedas que están en juego.  
     
 

REGLAS DEL JUEGO

 
         
 

Este juego tiene su objetivo en ganar dinero, de forma amistosa y sin que "nuestros bolsillos"  se vean afectados de una forma alarmante; es decir, pasar un rato con los amigos, de tal forma que se podía decidir, que lo "ganado" volvería al bolsillo de cada uno de los jugadores, sin haber perdido nada, ninguno de los jugadores.

 
         
 

 

Tiempos atrás, la moneda lanzadora era la conocida, entonces y ahora, como "el duro del tío sentao".

Decidida la distancia que se colocaba "el caliche", se iban colocando las monedas sobre el caliche, unas encima de las otras. Una por jugador. El caliche se coloca en sentido vertical, en el suelo.

El jugador lanzaba la moneda "lanzadora" contra el caliche, para que cayeran al suelo, todas las demás monedas.

Ahora, llegaba la hora de medir, la distancia en que había quedado "el caliche" y "la moneda lanzada", respecto de las monedas amontonadas.

 
 

 

 

 

 
 

¡¡¡ La hora de la verdad había llegado ¡¡¡

Si la moneda lanzada quedaba más cerca de las monedas en juego que el caliche, todas esas monedas, eran para el jugador.

Estas medidas se hacían minuciosamente, con un metro, con un cordel o con un hilo, porque a veces quedaban muchas dudas.

Las monedas que habían quedado más cerca del caliche, volvían a ser jugadas, sin que ningún jugador colocara nuevas monedas.

Se podía dar el caso, de que un buen lanzador, desplazara tan lejos el caliche, que la moneda lanzada, quedaba cerca de las otras y era un ganador absoluto.

Se colocaban nuevas monedas, una vez que uno de los jugadores, había ganado todas las monedas.

El juego podía durar, hasta que un solo jugador ganara todas las monedas del resto de los jugadores.

 

 
         
         
 

Iremos insertando nuevos juegos que hoy han desaparecido por completo

 
 

pero que viven, en la memoria de muchos.

 
     
     
 

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