Y lo definimos así, porque "caminos de Santiago" hay tantos como personas que lo hacen: por devoción al Santo, por turismo, por religiosidad, por promesa... Nosotros lo hicimos, por interés en hacerlo y por aquello que se suele comentar, por motivos personales. De cualquier manera, dos sorbeños que lo hicieron, como otros tantos, se lo recomiendan.  
 

 
     
 

El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos procedentes de España y de toda Europa para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Durante toda la Edad Media fue muy concurrido, después fue ligeramente olvidado y en la época actual ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago ha sido declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa y ha recibido el título honorífico de Calle mayor de Europa. (Wikipedia)

 
     
         
 
 
 
  Era el mes de Septiembre del año 2.004, cuando después de prepararnos físicamente, nos lanzamos a cumplir nuestra sueño de hacer el camino. Para nosotros, que nunca habíamos pisado tierras gallegas era una aventura donde se mezclaban sentimientos religiosos, culturales, turísticos...

 

Nuestro recorrido fue: Sarria, Barbadelo, Rente, Brea, Ferreiros, As Rozas, Vilachá, Portomarín, Gonzar, Castromayor, Ventas de Narón, Ligonde, Airexe, Avenostre, Palas de Rei, Casanova, Leboreiro, Furelos, Melide, Boente, Castañeda, Arzúa, Salceda, Santa Irene, Rúa, Pedrouzo, Labacolla, San Marcos, Monte Do Gozo, Santiago de Compostela.

   
 
 
 
         
         
 

CONSEJOS PARA HACER EL CAMINO.

- No estrenes calzado para hacer el camino. Llévate los "tenis" de todos los días. Así evitarás las temibles rozaduras.

- No te olvides de unas zapatillas o chanclas. Cuando termina la jornada y te las pones... sabrás lo que es la comodidad.

- Pon en la mochila alguna venda, mercurocromo y alguna pomada por si aparecen.

- Llévate una gorra. No ocupa espacio y pesa poco. Ah¡  y un chubasquero.

- Piensa y llena la mochila con lo imprescindible. Luego quita la mitad.

- Un mes antes, ejercita todos los días las piernas y los hombros. Camina por tu ciudad con una mochila en la espalda. Luego no te llevarás sorpresas.

- Planifica bien el viaje hasta Galicia.

- No te olvides de pedir en tu Parroquia el carné de peregrino, siempre y cuando quieras conseguir la "compostela" o documento acreditativo de que has andado, como mínimo, 100 km.

¡ Buen camino, peregrino ¡

   
 
  En Sarria (Lugo)  
         
   

Dejamos el hotel y nuestro coche en Santiago y nos dirigimos en autobús hasta Sarria. Allí, en un albergue nos sellaron por primera vez nuestro carné. Habíamos empezado a ser peregrinos. Por ser un poco tarde decidimos hacer noche a solo 4 km mas adelante, llegado allí, ¡ sorpresa ¡, no había camas, pero muy educadamente nos ofrecieron un lugar en el pasillo, que aún estaba libre. Por fortuna, al lado, había otro albergue "de pago", en el que pudimos instalarnos cómodamente por 10 €.

Hicimos el camino en Año Santo Compostelano. Miles de peregrinos, de todos los puntos del planeta inundaban los caminos y los albergues. Muy pocas veces anduvimos solos, adelantando y dejándonos adelantar por otros peregrinos, y que al saludo de "buen camino", se creaba un ambiente de tranquilidad y amistad entre todos, unidos por un objetivo común, llegar a Santiago y cumplir con la tradición.

¿Que problemas tienes cuando haces el camino?. Andar, comer y dormir, sin dejar de lado algo que surge de manera natural, pensar. Muchos dicen, y estoy de acuerdo, que el camino es para pensar: en ti , en tu familia, en el trabajo... en el mundo que nos rodea.

 
  Punto kilométrico 91,5  
 
         
 

Sarria - Portomarín :  22,4 km.

Vamos a empezar en serio. Tenemos por delante 22 kilómetros para andar, sino hay otro albergue más adelante. Pero no es cuestión de ir restando kilómetros todo el tiempo, porque entre otras cosas, aquí hemos venido a disfrutar del paisaje, de su arquitectura, de la gente, de la gastronomía... en una palabra, de Galicia. Siempre eran las 7 de la mañana cuando cogíamos la mochila y después de un rato andando, encontrábamos algún lugar donde comer un suntuoso desayuno.

Debemos resaltar el trato con los peregrinos. Unidos por un objetivo común, las personas nos tratamos de forma diferente al resto de los días, en el que las prisas y el estrés de la vida diaria, a veces, no nos dejan expresarnos como verdaderamente somos. Dentro de lo que pude, asistí a varios peregrinos de "las terribles rozaduras" y las gracias que recibí no eran la de todos los días. Estaban llenas de sinceridad, de compañerismo, de "trueque", es decir ,yo tengo esto y te lo doy, tú tienes eso y me lo das.

Los orígenes del culto a Santiago en la Hispania romana son desconocidos, pero parece ser que en el año 814 se encontraron reliquias atribuidas al apóstol. Al final del siglo IX se extiende por la Europa cristiana. En el siglo XI el número de peregrinos aumentó considerablemente gracias a contactos culturales entre las naciones europeas. (Wikipedia)

 

 
 
 

Portomarín. Iglesia de San Nicolás.

 
         
    Hablando con los peregrinos del camino, conocimos a una mujer venezolana, que venía desde Roncesvalles y nos explicó que para ella, había dos partes del camino: antes de Sarria y después de Sarria, es decir "antes" los peregrinos eran considerados como tal, recibiendo cualquier ayuda que solicitaban, "después" de Sarria, era todo más turístico. Los caminos eran impresionantes, en mis ojos se mezclaban todos los matices del color verde y a veces me dolían de tanto mirar. Algunas de las muchas cruces que hay en el camino estaban llenas de piedras , cada una era una intención un propósito un recuerdo.

Aproximadamente a partir de 813 con el hallazgo de las reliquias del apóstol y con el beneplácito de Carlomagno, que quería defender sus fronteras de invasiones árabes, Compostela se convertirá progresivamente en un centro de peregrinaje que recibirá su impulso definitivo durante la primera mitad del siglo XII. Muy pronto, la noticia se extiende por toda la Europa cristiana y los peregrinos comienzan a llegar al lugar del sepulcro, el denominado Campus Stellae, que degenerará en el término Compostela. (Wikipedia)  

   
  Descanso en el camino  
  Punto kilométrico 59,5  
             
   
 
 
    A Pedrouzo, siguiente etapa, nos quedan 33 km.

Prácticamente hemos recorrido la mitad del camino y ya empezamos a sentir añoranza de lo que hemos recorrido y de lo poco que nos queda por llegar, tanto, que nos hemos planteado para un futuro, hacer el camino desde Roncesvalles, es decir, el camino completo. Ojala lleguemos a realizarlo.

Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Una de nuestras ilusiones se está haciendo realidad: hacer el Camino de Santiago. Como dijimos anteriormente, cada uno hace "un camino". El mío, está lleno de recuerdos, de ilusiones, de proyectos... y no me noto cansado. He andando buscando una razón, unas razones y la he encontrado a mitad de camino.

 

Por tierras gallegas ¿que nos podíamos encontrar?. Efectivamente, vacas, pero no tan cerca ¡caramba!. Al llegar a Melide después de una jornada larga y de dificultad media, nos encontramos con un albergue muy bonito y cómodo, pero sobre todo disfrutamos  de sus famosas pulperías y empanadas servidas en unos mesas que a mi me recordaban los bancos que había en la escuela en los años 60.

 
  En Melide, en chanclas.  
  ¡¡¡ Sorpresa !!!  
             
    No tengas miedo a perderte. En algún punto del camino, habrá una "flecha" que nos indicará la ruta a seguir: sobre una piedra, en la fachada de una casa, en la carretera, en un paso de cebra... en los lugares más insospechados.

Siempre adelante, con el ánimo muy alto por llegar a Santiago de Compostela.

   
 
     
 
    Si es verdad que el camino lo empezamos solos, también es cierto que lo acabamos muy acompañados. Conocimos peregrinos de Sevilla, Madrid, Venezuela, Italia, Japón, Finlandia... y sobre todo a un peregrino de setenta y tantos años que había realizado el camino doce veces.

El número de peregrinos aumenta extraordinariamente a partir del siglo X, cuando la población europea logra salir del aislamiento de épocas anteriores e inicia una serie de contactos e intercambios que, en el campo religioso, llevarán a hacer de la peregrinación la forma más difundida de devoción. Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela serán los destinos más importantes: todos los caminos llevan a Roma. Los cruzados y las ciudades marítimas italianas abren la ruta de Jerusalén. Los monarcas de Navarra, Aragón, Castilla y León facilitan el viaje a Santiago mediante la construcción de puentes, reparación de caminos y edificación de hospitales.(Wikipedia)

 
  Grupo de peregrinos en la puerta del albergue.  
 
         
    Entramos en el municipio de Santiago. El "sonido de la civilización" comienza a molestarnos: camiones, televisión, radio... "nuestro camino", nuestra misión toca su fin. A partir de aquí, hay que reflexionar y no olvidar que queremos volver. Ha merecido la pena. Pero hay que seguir, aún nos quedan unos pocos kilómetros.

Hace siglos que la vieira, que se encuentra típicamente en la costa del mar en Galicia, es el símbolo del Camino de Santiago, y de sus peregrinos.

Antiguamente los peregrinos, al regreso a sus países de origen, lo llevaban puesto encima de su hábito o en el sombrero, para demostrar haber llegado hasta Santiago, el objetivo del viaje.

En francés, hasta el idioma mismo lleva esta prueba, de donde la expresión francesa Coquille Saint-Jacques (concha de Santiago) que quiere decir vieira hasta nuestros días. (Wikipedia)

   
  Municipio de Santiago  
  Monte do Gozo  
             
       
             
  La compostela o compostelana es un certificado expedido por las autoridades eclesiásticas y dado a los peregrinos cuando acaban su recorrido. Para ganarla se necesita haber andado un mínimo de 100 kilómetros a pie (200 km si se va en bicicleta o a caballo). Lo que significa que el recorrido mínimo por el camino francés empieza en la ciudad de Sarria. Los peregrinos que llegan a Santiago de Compostela tienen que mostrar la credencial del camino, que demostrará que se ha andado y se ha hospedado en los lugares que ésta muestra.

En la Edad Media, la "compostela" era un modo de indulgencia, que permitía reducir a la mitad el tiempo del alma en el purgatorio. No obstante, si ésta ha sido obtenida en un año santo compostelano, se obtiene la indulgencia plenaria. (Wikipedia)

 
     
  ¡ BUEN CAMINO !  
  Y no olvides que cuando hayas llenado la mochila con lo que tú crees "imprescindible" para hacer el camino... quita la mitad.  
     
   

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